Juan Ramón
Kalinowski Garzón es un cusqueño amable, reflexivo pero sobre todo
apasionado y es por ese aspecto que ha logrado el éxito y
reconocimiento internacional en su faceta de inventor. Ramón es
Ingeniero Civil de la UNSAAC, con profunda lucidez recuerda esos
años en los que siendo aún estudiante, decidió especializarse en
ferrocarriles. Su tesis justamente se basó en el paso ferroviario de
Ollantaytambo a Machupicchu, que en los últimos meses ha cobrado
gran relevancia por la contingencia climática. “Como ingeniero
debo entender y buscar las formas más eficientes tanto en tiempo
como en recursos para transportar o construir, y creo que bajo esa
premisa es que nace en mí la búsqueda que me llevó a desarrollar mi
proyecto”
Fue exactamente un
episodio trágico con los trenes el que lo hizo reflexionar sobre las
múltiples variables de la volumetría, el transporte y las
dimensiones. Los trenes así como las casas cumplen con satisfacer
necesidades humanas, ya sea de transporte o vivienda. Se basan en la
tecnología eficiente, y es justamente esta la que utiliza menos
recursos. Los trenes sostienen el desarrollo económico de muchas
naciones por los bajos costos de combustible y espacio, su trocha no
necesita las dimensiones de una carretera. Eso es algo que hemos
dejado de entender en el Perú nos cuenta. De igual forma en el mundo
de la construcción nos hemos acostumbrado a desarrollar proyectos
largos, en los que se invierte una gran cantidad de recursos
económicos y humanos. Esto puede ser diferente me dije y así es como
nace el concepto de “La Edificación Plegadiza Portable”.
Hace 22 años Ramón
Kalinowski tuvo la oportunidad de viajar a Norteamérica para
cristalizar sus sueños. Con mucho ingenio desarrollo prototipos de
vivienda que podían trasladarse de un lugar a otro, sin utilizar
mucho espacio, guardando armonía y además de forma plegable gracias
a un sistema de bisagras. Es increíble ver como una casa u otra
edificación (campamentos, postas médicas) se puede ir desplegando
como un juego de origami. Luego vino la puesta en marcha de la idea
y así es que consolida su primera patente en EE UU, luego en Europa,
Chile y por supuesto en el Perú. Su revolucionario sistema ha hecho
historia al ser considerado dentro de los 100 inventos que le han
dado forma al mundo durante el siglo XX. Esta exhaustiva lista nace
del trabajo del investigador Stephen Van Dulken, experto en patentes
de la biblioteca británica que analizó más de 100 mil ideas para
llegar a este ranking final, en el que Ramón es el único
latinoamericano. En esta lista se cuentan : el Avión, el Acero
Inoxidable, la Insulina Sintética, la Televisión, el Motor a
Retropropulsión, el Nylon, la Fotocopiadora, el Radar, La Cámara
Fotográfica, la Computadora, el Transistor, el Microchip, el
Teléfono Celular, entre otros.
Cuando conversamos con él, lo que Ramón plantea es mirar el futuro
de la vivienda en el mundo desde otra perspectiva, En el futuro ya
nadie construirá de la manera “Romana”, la vivienda se venderá como
los autos, a medida de las necesidades de las familias y te la
entregaran en dos días. Con materiales más amigables para el medio
ambiente, más resistentes al frío y los embates de la naturaleza,
como en los aviones o los campamentos mineros, la temperatura y el
ruido no serán problema. Para esto se necesita inversión y sobre
todo voluntad de los políticos, este proyecto se sustenta en una
línea de ensamblaje simple como la de cualquier industria. Los usos
son ilimitados pero sobre todo este tipo de tecnologías se adecuan
más a la salud, educación y campamentos.
El ejemplo de
Ramón Kalinowski nos inspira a creer que con esfuerzo y pasión todo
es posible. “Los peruanos y sobre todo los cusqueños somos muy
talentosos, en el mundo no tenemos nada que envidiarle a nadie, lo
único que debemos entrenar es la perseverancia. La pasión y el
talento los tenemos. El trabajo fuerte es parte de los logros, las
cosas cuestan conseguirse, a los jóvenes les digo, estudien
prepárense pero sobre todo no paren de soñar… ahí está el secreto”.