“Cuando trabajas arduamente, las oportunidades se presentan. Debes atraparlas, aferrarte a ellas y trabajar sin dejarlas escapar. Es un claro ejemplo de la importancia de trabajar en lo que nos gusta.”

Desde de la comunidad de Viacha, en el distrito de Pisac, Cusco, este talento culinario ha cautivado a millones en las redes sociales. A sus 26 años, Waldir Maqque se ha convertido en uno de los influencers más destacados de nuestro país.

Su enfoque no se limita únicamente a sus interesantes recetas, donde destaca la riqueza de los ingredientes andinos, sino que también se centra en promover la accesibilidad en la cocina. Waldir demuestra que no se necesitan utensilios lujosos ni ingredientes imposibles de conseguir, sino más bien creatividad con lo que tenemos a nuestro alcance y amor por los productos locales.

En su restaurante y hotel temático, ¡Qué riquito está!, en Viacha, ofrece toda una experiencia auténtica para quienes desean explorar la cultura culinaria andina.

La historia de la creación de este espacio es interesante, Waldir. ¿Podrías contarnos más sobre cómo surgió la idea?
Bueno, en 2015, comenzamos con mi familia. Este proyecto es la iniciativa de mi papá. Desde niños, nos hablaba mucho sobre cómo éramos una región rica en turismo, pero las comunidades no se beneficiaban de ello. Decidimos abordar esa situación y empezamos a construir la casa, a darnos a conocer y a invitar a agencias de turismo en la ciudad.

Aprovechamos lo que teníamos en casa, los insumos disponibles. ¿Qué podíamos hacer con lo que teníamos? Teníamos mucha quínoa. Como yo trabajo en la agricultura, podía utilizar desde tubérculos hasta cereales y maíces, entre otros. Así que, aprovechando lo que teníamos, decidimos exponerlo y compartirlo con los demás.

Es interesante conocer tu trayectoria, Waldir. ¿Cómo descubriste tu pasión por la cocina?
Inicialmente, mi objetivo siempre fue estudiar turismo y convertirme en guía turístico. Sin embargo, entendí que las oportunidades no solo se esperan, sino que también se buscan y crean. Después de terminar la secundaria, me mudé a la ciudad con la idea de trabajar y estudiar al mismo tiempo. Pero la ciudad resultó ser un tanto complicada, especialmente al no tener un título universitario después de la secundaria.

Comencé a trabajar en diferentes establecimientos, como restaurantes, pollerías y chifas, pero los salarios eran muy bajos y apenas alcanzaban para cubrir mis gastos más básicos. Con el tiempo, adquirí más experiencia y empecé a recibir ofertas de trabajo en hoteles. Fue entonces cuando, con un poco más de estabilidad económica, pude decidir qué estudiar.

Me di cuenta que ya conocía bastante sobre gastronomía y decidí que era algo en lo que podría destacar. Así que, al tener una base sólida en cocina y gastronomía, opté por aprovechar ese conocimiento y seguir por ese camino.

¿Cómo surgió la idea de los retos en tus videos?
Creo que la interacción con las personas y el público que está en la expectativa del creador es importante porque ser parte, parte del video y del contenido. Un día, alguien me desafió en un comentario a hacer un helado. O sea, no tengo ni una fruta, acá solo crece Tumbo y ni siquiera estábamos en su epoca. Me pregunté: "¿Qué puedo hacer?" Fue entonces cuando recordé los montones de productos que teníamos almacenados, lo que habíamos cosechado.

Así que decidí aceptar el reto y dije: "Te voy a hacer un helado, pero no será de una fruta. Será de un tubérculo". Elegí el añu negro y grabé todo el proceso de una manera rústica y natural. Este video fue mi primera experiencia editando de manera más elaborada después de que alguien me enseñara a hacerlo. Aproveché ese reto y la interacción para mostrar que se puede hacer un helado sin necesidad de artefactos electrodomésticos. Quería demostrar que se podía disfrutar de un helado a esta altitud y sin necesidad de utilizar un refrigerador.

Todos quieren saber el origen de la frase "¡Qué riquito está!" ¿Cómo surgió naturalmente?
Fue algo completamente natural desde el primer video que grabé. Me di cuenta cuando ya tenía unos 20 videos grabados. En ese momento, alguien de Lima vino a visitarme y me invitó a hacer videos. Mientras grabábamos un video sobre la preparación de deliciosos panes en Cusco, él comenzó a comentar: "¡Qué riquito está quedando esto!" o "¡Qué riquito está lo otro!". Me di cuenta de que repetía mucho esa expresión, yo pensaba ¿por qué estar hablando mucho eso? y en un momento me dijo: "Lanza tu frase". En ese instante, le pregunté: "¿Cuál frase?" Pero resulta que era algo innato, algo completamente natural. Así que me detuve a pensar cuál era la expresión que siempre decía en mis videos y me di cuenta de que era: "¡Qué riquito está!" Fue así como esa simple y natural expresión se convirtió en una marca distintiva.

A lo largo del tiempo, has ganado muchos seguidores y te has convertido en uno de los más buscados a nivel nacional. ¿Alguna vez imaginaste este nivel de éxito y reconocimiento?
Sí, lo imaginé. Lo tenía proyectado. Yo al momento de empezar a crear contenido, a crear videos, yo quería alcanzar a esto lo que estoy alcanzando.

Y entonces creo que las personas debemos enfocarnos en creer en nosotros mismos primero, en que sí lo vamos a lograr. Y yo, cuando empecé, dije, tengo que hacer algo nuevo, algo que nadie está haciendo.

¿Por qué es importante cocinar de manera natural y con lo que tenemos en casa?
La importancia de cocinar de manera natural y con ingredientes disponibles en casa radica es por varios motivos. Al optar por ingredientes frescos y naturales, tenemos un mayor control sobre los nutrientes que consumimos. Esto contribuye a una alimentación más saludable y equilibrada.

Además, cocinar con lo que tenemos en casa fomenta la conciencia sobre los alimentos que consumimos y nos conecta con nuestra propia salud. Utilizar insumos locales y frescos en lugar de depender de productos envasados o procesados también tiene un impacto positivo en el medio ambiente, ya que reduce la generación de residuos y apoya prácticas alimenticias más sostenibles.

Waldir, para concluir, ¿tienes algún mensaje o consejo que quieras compartir con los jóvenes que tienen la idea de emprender, pero a veces se sienten abrumados por las dificultades y creen que no pueden lograrlo?
Bueno, yo creo firmemente que las oportunidades no llegan por sí solas. Siempre hay que crearlas. Cuando trabajas arduamente, las oportunidades se presentan. Debes atraparlas, aferrarte a ellas y trabajar sin dejarlas escapar. Es un claro ejemplo de la importancia de trabajar en lo que nos gusta. Cuanto más tiempo dediques, siempre funcionará mejor.

Les diría a los jóvenes, aunque yo también lo soy, que deben crear sus propias oportunidades, superar el miedo y no permitir que este los detenga. ¿Qué pasa si todo sale bien? Imaginen, por el miedo no se arriesgan, no prueban. Si las cosas no salen como esperaban, está bien, al menos aprendieron, se arriesgaron. Pero imaginen si todo va bien.

Entiendo que la gente, especialmente los jóvenes, a menudo siente mucho miedo. Yo también lo experimenté al principio. Pero lo intenté, y está dando resultados, se está logrando.


Comparte este articulo: