CS#84 Dic.7.2023

Amazonas del cuerpo. Amazonas del alma. Una creación de danza teatro y vídeo poético testimonial sobre el cáncer de mamá por transdisciplinar escénicas

Esta obra es el unipersonal de la artista Marisol Zumaeta, con La Muerte y las Amazonas en video, quien al atravesar por una enfermedad encontró la inspiración para crear una obra maestra que honraría a todos aquellos que luchan por la vida.

En noviembre la obra se llevó a cabo en el Teatro Municipal del Cusco y en Casa Darte. Marisol compartió con nosotros todo lo referente al proceso de inspiración y creación de la obra.

¿Cómo decidiste abordar la historia de las mujeres que han enfrentado el cáncer?
Esta obra nace de una vivencia bastante trágica para mí, ya que fui diagnosticada con cáncer de mama en el año 2020. Después de superar el cáncer, una amiga francesa me dijo: "Marisol, ahora eres una amazona". No entendí completamente lo que quería decir, así que me instó a buscar en internet, y eso hice. Descubrí que las amazonas eran mujeres guerreras fuertes que, en cierto momento, decidían desafiar los cánones y se practicaban la mutilación de uno de sus pechos. En la antigua Grecia, a las mujeres no se les permitía participar en la guerra, y las amazonas se rebelaron contra esta restricción, simbolizando su resistencia al tener un pecho menos.

Frente a eso, encuentro en el cáncer, mucho de este lenguaje bélico de la guerrera, de sobrevivir, de salir adelante. A mí no me gusta la guerra, mi hijo jamás tuvo armas en casa, pero es un lenguaje poético de la lucha por la vida. Del decir sí a la vida, de luchar en nuestro cerebro, con nuestras propias taras. Creo que esta imagen de la guerrera amazona no solo nos inspira a las mujeres que hemos superado el cáncer, sino que también sirve de inspiración para todos, al animarnos a despertar la guerrera interior para avanzar, perseguir nuestros sueños y dirigirnos hacia lo que deseamos. Esa es la inspiración personal, pero luego he encontrado mucha inspiración en muchas personas de este afirmarnos en vivir que es finalmente Amazonas.

¿Cómo incorporas la danza contemporánea en Amazonas para expresar la experiencia y emociones de las mujeres que han luchado contra el temporal?
Existen muchas danzas contemporáneas. La que yo trabajo de manera más específica en esta obra es la danza Butoh, que es una danza japonesa contemporánea que surgió después de las bombas de Hiroshima y Nagasaki, como respuesta a la sensación de muerte y tristeza que afectó a toda la sociedad.

No es exactamente una coreografía, sino es una manera de entrar en el cuerpo a vibrar. Inicialmente, esta vibración representa el estado en el que me encontraba antes de enfrentar el cáncer. Luego, a través de la danza, expreso los momentos del diagnóstico médico y, finalmente, la operación, honrando la parte del cuerpo que ha sido mutilada. Finalmente la danza culmina en un reencuentro con uno mismo, con el propio cuerpo, y en una afirmación de la vida. Todo esto se realiza en compañía de las amazonas, mujeres que han dedicado muchos años al estudio del ritual. En la danza, exploramos diversos estados rituales que encarnamos como amazonas. La temática de la obra es muy poderosa y muy emotiva.

¿Qué es lo que más te impactó para inspirarte en la creación de la obra?
Realmente, "Amazonas" es un homenaje a muchas mujeres. No sabía qué hacer con todo el apoyo que recibí cuando me enfermé, ¿sabes? Incluso mi caso médico es bastante singular, algunos médicos lo han llamado un pequeño milagro, aunque creo que no es un milagro pequeño. No tuve que someterme a quimioterapia debido a una cuestión médica que los doctores aún no comprenden completamente. Y creo que esto tiene mucho que ver con el apoyo que recibí de mi familia y de las personas que me quieren.

Lo que quiero expresar es que la obra es precisamente un acto de honra a todas estas mujeres que también conocí durante mis tratamientos médicos. Mujeres que enfrentaban cáncer terminal, al borde de la muerte, y aún nos alentaban a seguir viviendo. Mujeres de las que no sabíamos que seguían luchando, y mujeres que recién se estaban enterando de su diagnóstico. El cáncer realmente ha sido una confrontación muy potente con la muerte por eso dedicamos la función de estreno a aquellos que luchan contra esta enfermedad.

¿Qué aspectos únicos podemos esperar en Amazonas, en términos de coreografía, música o escenografía?
Bueno, yo creo que nada está inventado. Continuamos aprendiendo de nuestros maestros todo el tiempo, buscando que los lenguajes que adquirimos nos sirvan para expresar lo que sentimos y lo que queremos comunicar.

Yo podría encontrar referentes de todos mis maestros en la obra y, a la vez, mi forma particular de combinarlos, de combinar todos esos referentes. Contamos con un elemento cinematográfico significativo. Aunque la obra es una unipersonal, donde estoy yo sola en escena, contamos con la presencia de varias amazonas en video, interactuando conmigo en el escenario, así como con la figura simbólica de la muerte también representada en la pantalla.

En cuanto a la música, tenemos el honor de contar con la voz de Gladys Conde, reconocida en el Cusco por su maravillosa interpretación. Ella ha creado especialmente la música para la obra, adaptada a las atmósferas que buscamos transmitir. Además, contamos con el talento visual de Hernando H., y la actuación de las Amazonas, que son mujeres medicina.

¿Qué desafíos enfrentaste al representar una historia tan sensible?
En ocasiones, durante la representación de la obra, me encuentro llorando, otras veces experimento alegría. A veces estoy cerca de personas que generan bastante sensibilidad. Creo que el desafío más fuerte se presentó cuando trabajé ofreciendo servicios a enfermos terminales de cáncer con bajos recursos. Realicé un taller con el propósito de comprender que la muerte es un espacio que nos recibe con los brazos abiertos.

Investigué mucho y según médicos que han estudiado estadísticamente a personas que han experimentado muertes cercanas y han regresado, afirman que la muerte es hermosa. Dicen que al otro lado nos esperan perfumes de flores, las personas que más queremos y hasta nuestras mascotas. Para mí, la conclusión es vivir con la muerte al costado, respetándola pero sin temerle.

La danza contemporánea a menudo desafía las conversaciones tradicionales.


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