El día 17 de julio en el auditorio del Instituto Americano de Arte del
Cusco se presentó el libro del renombrado historiador, Dr. Jan Szemiñski, de la
Universidad Hebrea de Jerusalén, una edición crítica de la crónica “Libro 2º de
las Memorias antiguas historiales y políticas del Perú”. Jan Szemiñski,
distinguido peruanista, ha dedicado muchas décadas de su labor profesional a
los estudios andinos y domina el quechua tanto actual como colonial. Ha
enseñado, entre muchos otros lugares, en universidades de Huamanga y Lima. Sus
numerosos trabajos han sido publicados en Perú.
Este libro es una reedición ampliada de la investigación que vio luz por
primera vez en 2009 en España. En esta ocasión, su nueva publicación estuvo a
cargo la casa editorial arequipeña “El Lector”. No se trata de una simple
reproducción literal del texto de la crónica con un prólogo y comentarios al
pie de página, sino de una minuciosa cirugía transversal del escrito de
Montesinos, con el fin de entender su estructura y lógica interna.
Montesinos es una oveja negra entre los cronistas peruanos. Muchos
historiadores actuales no lo toman en serio como fuente válida, principalmente
debido a su extraño recuento de más de cien reyes prehispánicos y otras
significativas discrepancias con las crónicas “oficiales” que narran sobre el
Imperio Inca. En los grandes compendios y antologías su obra generalmente es
colocada al margen del “mainstream” cronístico y a menudo es tachada de una
fantasía extravagante o una rareza incómoda. Sin embargo, en las décadas
recientes las “Memorias” recibieron atención de algunos académicos, quienes
sometieron sus textos a un serio escrutinio, entre ellos la estadounidense
Sabine Hyland y el finlandés Juha Hiltunen. Szemiñski coincide con ellos en
algunos puntos y discrepa en otros.
Fernando de Montesinos, presbítero andaluz, natural de Osuna, pasó muchos
años en el Virreinato del Perú ocupando diversos cargos eclesiásticos que lo
llevaron a lugares tan distantes entre sí como Quito, Trujillo, Lima, Potosí y
Arica. Hacia el final de su vida volvió a su tierra natal, Andalucía, donde
escribió su crónica de cinco libros, conocida como “Memorias antiguas
historiales y políticas del Perú”, en la década de 1640. El segundo libro de
esta serie es el que habla de la historia del Perú antes de la llegada de los
españoles y brinda la famosa lista de 101 (o 104) reinados, que tanta polémica ha
causado entre los estudiosos en la materia. Existen varias versiones de esa
obra, pero el manuscrito considerado el más temprano de todos es el que se
conserva en la Biblioteca de la Universidad de Sevilla, y es esa la versión con
la que trabajó directamente Jan Szemiñski.
Ya había sido notado antes que el libro segundo de la crónica de
Montesinos, tanto por su estilo literario como por su contenido, parece ser una
copia, o más bien una “réplica creativa”, de un texto más temprano escrito por
un autor bilingüe de origen andino, en el que algunos historiadores veían a
Blas Valera. Szemiñski reconstruye, basándose en los detalles del mismo texto
de la crónica, por lo menos tres posibles redacciones por tres distintas manos en
tres épocas separadas entre sí por décadas. Quitando las sucesivas añadiduras y
transformaciones del texto, Szemiñski llega a la conclusión de que el autor del
primer documento fue un peruano quechuahablante, indígena o mestizo, que había
vivido en Cusco y escribió antes de 1585. La segunda redacción, que introdujo
algunos cambios en el original, fue producida por un español con un manejo deficiente
o nulo del quechua, posiblemente en Quito, poco después de 1610. Ese manuscrito
fue adquirido por Montesinos en Lima hacia 1628, un hecho que él mismo
menciona. Luego a base de esa versión él, con la ayuda de escribanos, ya en
España, elaboró la versión final, que es la que ha llegado a nuestros días.
La misteriosa lista de más de cien reyes anteriores a la conquista incluye
no solo sus nombres, sino años y algunas circunstancias de sus reinados. Solo
los once últimos monarcas parecen coincidir, al menos en parte, con la lista
“oficial” de los soberanos incas que todos conocemos.
Reflexionando sobre los detalles de los reinados más antiguos, del 1 al 62,
Jan Szemiñski sugiere que esa etapa cubre varios siglos de historia
precolombina, desde los tiempos conocidos como el Período Intermedio Temprano y
el Horizonte Medio. Según su hipótesis, los primeros gobernantes enumerados por
Montesinos corresponden al Imperio de Tiawanaku, y la tradición relatada en la
crónica refleja su confrontación con el Estado Wari, con la subsiguiente
decadencia de ambos y el surgimiento sobre sus ruinas del Imperio Inca. En tal
caso, los soberanos incas se presentan como sucesores y herederos de los reyes
de Tiawanaku.
Otro punto crucial en el análisis de Szemiñski es la suposición acerca de
una tradición de escritura, o un sistema de anotación ideográfica, que pudo
haber existido en los Andes en la época prehispánica. La crónica de Montesinos
menciona expresamente ese saber de antaño bajo el término quechua “quilca”,
señalando que estuvo en uso durante los primeros reinados, y que la mayoría de
los archivos se perdió con el colapso del antiguo reino, es decir antes de los
incas. Szemiñski sugiere que ese conocimiento no se había olvidado del todo y
llegó a los tiempos de la conquista española en forma de las “tablas” de Poqen
Kancha que, según varias crónicas cusqueñas, contenían dibujos o “quilcas” de
la historia inca.
La enigmática crónica de Montesinos, tan divergente de la historia inca a
la que estamos habituados, sigue siendo una caja de sorpresas, como nos
demuestra el estudio de Jan Szemiñski. Aún nos esperan muchos agitados debates
en torno de ella y sus posibles lecturas.
En Cusco el libro de Jan Szemiñski puede ser adquirido en las librerías
Genesis y SBS.