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Danzas andinas bajo el lente de Pierre Verger: adenda al libro
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El 12 de marzo se presentó en la Casa de la Cultura de Accomoco el largamente gestado y esperado libro Pierre Verger: un fotógrafo en la encrucijada de la nación andina, 1942-1946, editado por Juan Carlos La Serna e Ivo Edgar Villafuerte y publicado por la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco, el Fondo Editorial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y Université Paris Cité de Francia (ver la reseña aquí).

Entre los artículos que lo componen, hay un modesto aporte de la autora de estas líneas. Como suele suceder con libros impresos, las limitaciones de espacio, la cantidad estipulada de páginas y los respectivos costos de impresión condicionan a veces el tamaño de los escritos. Por esta razón, a pedido de los editores, tuve que hacer unos recortes en el texto original que está en el libro. Estos “saldos”, que podrían contribuir detalles adicionales al tema del artículo, están reunidos aquí, con algunas aclaraciones nuevas, agregadas a posteriori.

Son una especie de notas al margen, porque no se basan en la colección de negativos de Verger conservada en el Museo de la Cultura Peruana, materia central del libro, sino en otras imágenes tomadas por el fotógrafo durante los mismos viajes andinos y peruanos, las que fueron publicadas en libros de la época, en los años 40 y 50. Repasando esas secuencias fotográficas, he tratado de hacer un breve recuento de algunas fiestas y danzas concretas que aparecen en ellas.

Desde mediados del siglo XX, la antropología visual ha sido terreno de agitados debates teóricos, ha dado lugar a múltiples corrientes y escuelas; en torno de ella han surgido carreras universitarias, centros de estudio e investigación. Hoy en día es un campo floreciente y multidimensional.

En lo que concierne a la fotografía, desde las primeras décadas del siglo XX, poco a poco dejaba de ser vista como una simple herramienta mecánica útil. La humanidad iba tomando consciencia del profundo cambio que estaba surtiendo esta innovación en la percepción visual. Comenzó a formarse la filosofía de la fotografía. Como uno de los escritos tempranos puede ser nombrado el ensayo de Walter Benjamin Pequeña historia de la fotografía de 1931. Entre las obras culminantes está, indudablemente, el clásico compendio de ensayos de Susan Sontag Sobre la fotografía, escritos entre 1973 y 1977, donde la creación fotográfica adquiere la importancia de un vehículo cognitivo, un elemento activo en la construcción y comprensión del mundo por el ser humano.

Si bien, hoy en día las imágenes creadas por Pierre Verger pueden ser enmarcadas con todo fundamento dentro de la antropología visual, en su época se situaban en la amplia categoría de “fotografías de viajes”, que podían ser adquiridas por medios de comunicación y editoriales para ser publicadas en revistas, periódicos y libros ilustrados.

Verger hizo su gran viaje por los Andes en 1942-1943 por encargo el Museo Nacional y entregó parte de los negativos resultantes a esa institución, pero una cuantiosa colección de los clichés se quedó en sus manos. Eran los negativos que luego integraron su archivo personal y formaron parte de vistosos libros fotográficos impresos por diferentes casas editoriales. Agradezco a Juan Carlos La Serna los valiosos datos sobre esas publicaciones.

Veamos los tres libros más representativos de esa lista. Se puede acceder a ellos a través de la plataforma https://archive.org/, creando una cuenta gratuita y usando la opción “Préstamo” (“Borrow”). El formato digital del presente ensayo permite incluir aquí links directos a páginas y fotos específicas.

El primero de los mencionados libros, y el más famoso, se llama Fiestas y danzas en el Cuzco y en los Andes y fue publicado en Buenos Aires en 1945 con un prólogo de Luis E. Valcárcel. Los textos están en tres idiomas: español, inglés y francés. Se puede leerlo en línea aquí.

El álbum de fotos no sigue el recorrido geográfico de manera estricta, mezclando a veces registros de distintas regiones y localidades, pero a grandes rasgos trata de atenerse al eje sur-norte, comenzando por Bolivia y Puno, continuando a través del Cusco, prosiguiendo hacia el centro por Apurímac, Huancavelica y Junín y culminando con algunas imágenes del Ecuador. Parte de esas tomas tal vez correspondan al primer viaje realizado por Verger a las tierras andinas en 1939, antes de su colaboración con el Museo Nacional. La mayoría de las imágenes incluidas en ese libro retrata el Cusco y su región, lo cual se ve reflejado en su título.

He aquí la lista de los lugares representados en Fiestas y danzas: Bolivia (Tiawanaku y Copacabana), Puno (Rosaspata, Ichu, Ilave, Lampa, Ayaviri), Cusco (Ciudad de Cusco, San Sebastián, San Pablo, Ocongate, Queromarca, Tinta, Paucartambo, Checacupe, Quiquijana, Maras, Pisac, San Pedro), Junín (Huancayo), Apurímac (Andahuaylas, Talavera), Huancavelica, Ecuador (Otavalo).

En el momento de la publicación de este libro, Verger aún seguía sus travesías por el Perú, pero ya había terminado su labor para el Museo Nacional. Valcárcel, al parecer, se encargó, además del prólogo, también de las leyendas que acompañan las fotos: algunas de ellas repiten literalmente los respectivos pasajes del ensayo introductorio. Sin embargo, a juzgar por sus comentarios en el texto del prólogo, la selección de imágenes y la estructura básica del libro han sido labor de Verger.

Otro libro, que salió en 1950 en Nueva York en inglés y español, se titula Indians of Peru (Indios del Perú). Igualmente, está precedido por un texto de Valcárcel. Su temática es más amplia: abarca paisajes, detalles arquitectónicos y escenas de vida cotidiana. Se puede leerlo aquí.

Inicia con unas vistas de los emblemáticos monumentos prehispánicos cercanos al Cusco: Saqsaywaman, Tambomachay, Machu Picchu, las chullpas (torres funerarias) de Paucartambo y el Templo de Racchi (Cacha). El capítulo más nutrido está dedicado al Sur del Perú: Arequipa (donde predominan vistas de la arquitectura), Ichu (Puno), la ciudad de Puno, Capachica (Puno), Juliaca, Paratía (Lampa), Rosaspata (Huancané), Ayaviri, Tinta, Ocongate, la ciudad de Cusco, Pisac, Canincunca, San Pablo (Canchis) y Paucartambo. En el capítulo sobre el Perú Central aparecen Andahuaylas, Huamanga, Acuchimay (Ayacucho), Huancavelica, Morococha (Junín), La Oroya (Junín) y la ciudad de Lima. Este capítulo introduce una pincelada de modernidad, mostrando algunas zonas industriales y la vida urbana. En el Norte Verger retrató Trujillo, Huanchaco, Chiclín (La Libertad), Monsefú y Chulucanas. En la escueta sección dedicada a la selva solo figuran Iquitos y Ucayali.

El tercer libro que quisiera mencionar salió en París y Nueva York en 1956, simultáneamente en dos idiomas: inglés y francés. En este caso, no se trata de una publicación bilingüe sino de dos libros distintos, con un mismo diseño de portada y las mismas fotos, pero con diferentes títulos. La versión inglesa se titula From Incas to Indios, mientras que la versión francesa lleva el nombre de Indiens pas Morts. También difieren los textos introductorios: el del libro en inglés fue escrito por el historiador español Manuel Tuñón de Lara; el prólogo a la edición francófona le pertenece al conocido escritor y activista político francés Georges Arnaud.

El libro contiene producción visual de tres fotógrafos: Werner Bischof, Robert Frank y Pierre Verger. Del total de 78 imágenes del libro, la gran mayoría (50) son de Pierre Verger. Entre ellas, la cultura viva tradicional sigue teniendo el rol preponderante, pero otros temas y géneros también están presentes. Geográficamente, cubre los mismos lugares que los dos libros anteriores. La selección de fotos se centra menos en detalles etnográficos descriptivos y pone más acento en la estética visual. La versión en inglés, From Incas to Indios, está disponible en línea aquí.

A continuación, enumero algunas de las fiestas y danzas registradas por Verger y reflejadas en esas publicaciones.

En el pueblo de Tiahuanaco (Tiawanaku), ubicado en Bolivia y adyacente al célebre sitio arqueológico del mismo nombre, Verger estuvo en la Fiesta San Pedro (ver aquí), donde documentó la vistosa danza llamada quenachos (quena quena). Sus bailarines vestían las características armaduras hechas de pieles de jaguares o tigrillos (khawa), ver aquí. Hoy se baila en Juli y en el departamento de La Paz, Bolivia. Las pieles de animales mayormente se sustituyen en la actualidad con imitaciones pintadas o estampadas, puesto que su caza y comercialización está prohibida.

En Ichu (Puno), Verger visitó la fiesta de San Pedro y San Pablo, donde en lugar de un anda procesional, la imagen escultórica de San Pedro se coloca en una embarcación tradicional del lago Titicaca, “caballito de totora” (ver aquí). El “caballito” con San Pedro, patrón de los pescadores, sale en procesión adornado con guirnaldas de pescados, colgadas a su alrededor (ver aquí).

En las fotos de Verger tomadas en Ichu, se ven algunas de las clásicas danzas altiplánicas, tales como la Morenada (ver aquí), que se baila en ese pueblo hasta hoy, aunque con trajes distintos; y la famosa Diablada, en su antigua versión puneña (ver aquí). Recientemente estas imágenes de Verger empezaron a circular en redes sociales como argumento en los agitados debates acerca del origen boliviano o puneño de la Diablada.

En el famoso santuario de Copacabana (Bolivia), Verger asistió a la fiesta de la Virgen de Copacabana, documentando las danzas de Chatripulis (o Puli-Pulis, ver aquí), Chiriguanos (ver aquí), Toreros (que se baila en muchas regiones de formas distintas, ver aquí) y Sikuris (ver aquí), con un amplio repertorio de instrumentos musicales altiplánicos: distintos tipos de zampoñas y bombos.

En Lampa, Puno, en la fiesta de Santiago Apóstol, Verger captó la legendaria danza de Ayarachis de Paratía (ver aquí), que se mantiene casi intacta hoy, y de la cual existen versiones bastante similares en otros lugares de Puno y en Chumbivilcas, Cusco.

En el pueblo de San Pablo, en la provincia de Canchis (Cusco), presenció la celebración de los Reyes Magos (ver aquí), costumbre que también se mantiene hoy, con vestimentas y máscaras muy parecidas a las de hace ochenta años.

La comunidad de Ocongate, en Quispicanchis, Cusco, es un lugar especial en la geografía andina, por su cercanía al santuario del Señor de Qoyllur Rit’i. Parece que Verger estuvo ahí en fechas cercanas al Corpus Christi y, por lo tanto, a la peregrinación de Qoyllur Rit’i. Varias de sus fotos, que definitivamente corresponden a un mismo momento del calendario, muestran un grupo de bailarines de la comparsa de Wayri Ch’unchu de Ocongate (ver aquí y aquí), danza que representa a nativos selváticos. Los Wayri Ch’unchu han estado participando en la peregrinación por muchas décadas.

Toda una secuencia de imágenes proviene de la comunidad de Queromarca, en el distrito de Tinta. Al parecer, Verger se quedó ahí algunos días, documentando las comparsas de los Kanchis (ver aquí y aquí), Kachampa (ver aquí) y la danza llamada “Argentinos”, que representaba una caravana de comerciantes, ataviados con ponchos y cargando lazos de arrieros (ver aquí y aquí).

Otra secuencia de fotos, que lleva la anotación “Tinta, Canchis” proviene de un solo episodio, la fiesta taurina en su modesta versión propia de un pequeño pueblo (ver aquí). Es curioso notar que lo que más le interesó a Verger no fue la tauromaquia en sí, sino el variopinto público sentado sobre un muro de adobe, a salvo del peligroso espectáculo (ver aquí y aquí). Verger fotografió a los espectadores de frente y de espaldas desde diferentes ángulos. Ponía esa escena casi en todas las publicaciones donde solicitaban sus fotos. Al parecer, fue uno de sus recuerdos favoritos.

En la ciudad del Cusco, Verger tomó tiempo para explorar dos de sus festividades principales: la procesión del Señor de los Temblores (ver aquí y aquí), patrón de la ciudad, que se lleva a cabo el Lunes Santo, y el Corpus Christi (ver aquí). Por alguna razón, estos dos carismáticos eventos tienen muy poca presencia en el libro Fiestas y danzas. Tal vez esta carencia se debe al carácter relativamente conservador y austero de ambas festividades, donde no se admiten danzas con máscaras y disfraces, esenciales para la mayoría de otras fiestas religiosas andinas.

Sin embargo, ambas esas fechas están bien representadas en el libro Indians of Peru, donde también les rinde tributo el extenso y emotivo texto de Valcárcel. En las fotos vemos a los santos protagonistas del Corpus: al sabio San Jerónimo camino al Cusco desde su parroquia (ver aquí), a la elegante Virgen Purificada (ver aquí), al beligerante Apóstol Santiago (ver aquí), altares de espejos (ver aquí), devotos en procesión y los infatigables cargadores de andas (ver aquí y aquí).

Otra fiesta que cayó en la órbita de Verger fue la de la parroquia de San Sebastián. Siendo hoy parte de la gran urbe en la que se ha convertido el Cusco, en aquellos tiempos era una población prácticamente autónoma, separada de la ciudad por una amplia zona rural. Ahí verger fotografió las comparsas de Koyacha (ver aquí), Wayno (ver aquí), Ch’unchu Extranjero (ver aquí) y Toreros (ver aquí).

Entre las fiestas cusqueñas, obviamente, no pudo faltar la de la Virgen del Carmen de Paucartambo, con su despliegue de las danzas más emblemáticas de la región: Contradanza (ver aquí), Siklla (ver aquí) Negrillos (ver aquí y aquí), Qhapaq Qolla (ver aquí), Waka Waka (ver aquí). Sería interesante saber si Verger llegó a fotografiar sistemáticamente todo el espectro de las danzas que existían en Paucartambo en aquel tiempo.

En Quiquijana, Quispicanchis, su lente se detuvo en la danza llamada La Capitana, bailada por mujeres (ver aquí), que se acerca a un ejercicio acrobático y consiste en sostener en posición vertical un palo largo en la palma abierta de la mano. La costumbre sigue existiendo hoy e incluso se ha perfeccionado en los años recientes.

El pueblo de Maras, cerca de Cusco, llamó la atención de Verger por su danza Kara Ch’uncho, otra versión del Ch’uncho, temible personaje selvático (ver aquí). También hizo en Maras algunas tomas de la danza Sursur Waylla (ver aquí), un baile que Valcárcel describe como un combate ritual varonil, con uso de látigos. Es, en apariencia, similar al rito que se conoce como “Yawar Unu” (sangre como agua) o “Yawar Mayu” (río de sangre) en las comparsas de Ukukus (personajes que representan a hombres-osos) y en algunos otros grupos de danzantes. Las crónicas coloniales describen ese tipo de batallas como parte de ritos de iniciación para jóvenes varones en la época inca.

En la fiesta de San Isidro Labrador en San Pedro de Canchis, no fueron las danzas las que atrajeron la mirada de Verger, sino un rito católico, característico de esta fecha: el sacerdote bendecía las yuntas de bueyes y se escenificaba un acto simbólico de arar la plaza del pueblo (ver aquí). En la región del Cusco hasta hoy subsisten diversas tradiciones con yuntas de bueyes en el día de San Isidro.

Estos son tan solo algunos de los momentos del calendario festivo del Sur Andino que registró Verger. Si intentáramos catalogar el repertorio completo de fiestas y danzas que integran su banco de imágenes, tanto publicadas como inéditas, la lista saldría mucho más extensa. Las fotografías incluidas en estos libros de los años 40 y 50 complementan y enriquecen la selección que posee hoy el Museo de la Cultura Peruana. Todas juntas, forman un gran cuadro, un mosaico de lugares e instantes que nos permite captar unos destellos del universo festivo andino de antaño.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Juan Carlos LA SERNA e Ivo Edgar VILLAFUERTE (editores). Pierre Verger: un fotógrafo en la encrucijada de la nación andina, 1942-1946. Cusco – Lima – París: Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco – Fondo Editorial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos – Université Paris Cité, 2026.

Pierre VERGER y Luis E. VALCÁRCEL. Fiestas y danzas en el Cuzco y en los Andes. Fotografías de Pierre Verger. Texto de Luis E. Valcárcel. Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1945.

Pierre VERGER y Luis E. VALCÁRCEL. Indians of Peru. Fotografías de Pierre Verger. Texto de Luis E. Valcárcel. New York: Pocahontas Press, 1950.    

Werner BISCHOF, Robert FRANK y Pierre VERGER. From Incas to Indios. Texto de Manuel Tuñón de Lara. New York, Universe Books, 1956. 

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Foto de la portada: Ukuku de Paucartambo, foto de Pierre Verger. Detalle. Del libro Fiestas y danzas en el Cuzco y en los Andes.

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