El
autor de este libro es una figura ilustre en el campo de humanidades y ciencias
sociales. Luis Millones es historiador y antropólogo peruano de extensa
trayectoria, autor de numerosos libros y artículos, ha ejercido docencia en la
Universidad de San Marcos y en varias otras casas de estudios en el Perú y en
otros países.
La
primera edición de El rostro de la fe salió hace más de un cuarto de
siglo, en 1997, publicada por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y la
Fundación El Monte, en España. Esta nueva edición, primera en el Perú, estuvo
a cargo de la editorial cusqueña Grandifer, bajo la coordinación y
dirección editorial de Anael Pilares.
El
libro viene acompañado de un nuevo prólogo, en el que Luis Millones nos cuenta
su primer viaje, largamente anhelado, a las tierras cusqueñas en los años de su
juventud.
Como
consta el título, este compendio reúne doce ensayos cortos que describen y
analizan un amplio espectro de creencias y prácticas místico-mágicas y las expresiones
culturales que las circundan. Son textos que fueron escritos en distintos
momentos y para diferentes fines, revisados y corregidos para formar un
conjunto coherente y armonioso. La secuencia hilvana numerosos casos concretos
de geografías distantes entre sí y abarca un período temporal muy extenso:
desde la época prehispánica hasta la actualidad. Sin embargo, todos caben en un
solo marco temático: el de fusiones, tensiones e intercambios de ideas y
costumbres en ese inmenso campo que es habitual llamar “religión”.
Millones
muestra cómo el cristianismo católico se integra, no sin conflictos e
imposiciones, en una rica gama de religiosidades originarias, adquiriendo rasgos
distintivos y adaptándose al contexto. Las formas y manifestaciones de la
espiritualidad autóctona siguen vivas, igualmente transformándose e
integrándose en el complejo y variado tejido religioso compartido.
Múltiples
ilustraciones complementan y enriquecen varios de los ensayos. Dado el tiempo
transcurrido desde la primera edición, no son las mismas que se publicaron en
la versión de 1997. Entre las fotografías, el lector encontrará unos registros
de nuestro Corpus Christi y detalles de algunas emblemáticas obras del arte
cusqueño.
A
continuación, detallamos los temas de cada uno de los doce textos.
Pachacamac:
el señor de la tierra que tiembla. Este ensayo habla de una de las deidades más temidas y veneradas del
antiguo Perú, cuyo culto estaba relacionado con fenómenos sísmicos. Reproduce
algunos mitos protagonizados por él, describe brevemente su gran santuario
ubicado al sur de Lima y culmina con la narración del saqueo de su templo por
los españoles.
En
ruta al más allá: una nueva mirada a la tableta de Nazca. Este breve texto está dedicado a una
pieza escultórica de arcilla, de la cultura Nasca (o Nazca), que se conserva en
el Museo Nacional de Antropología, Arqueología e Historia. Millones interpreta
esta abigarrada composición, con múltiples personajes, como una procesión
fúnebre de un alto dignatario de la costa sur.
El
Cusco de los Incas. A diferencia
del anterior, este ensayo nos da una mirada macro, que podría servir como una
inducción a la importancia del Cusco en el pasado de los Andes: esboza sus
características como conjunto urbano, su trascendente rol como centro político
y religioso del Tawantinsuyu, los mitos y la historia oral sobre sus más
prominentes gobernantes y sus transformaciones a lo largo de los siglos.
Corpus
Christi: Cusco 1675. El
autor analiza, desde distintos ángulos, la famosa serie pictórica Corpus
Christi, hoy en el Museo Arzobispal. Toma la iconografía de los cuadros
como un reflejo de la situación de la población indígena del Cusco, en
especial de la nobleza nativa, en el siglo XVII: su estatus social, sus
jerarquías y símbolos distintivos, su relación con el poder colonial, sus usos
y costumbres y su rol en las prácticas religiosas de la época.
Desfilan
los Incas en Sapallanga. Del
Cusco de los tiempos del virreinato, damos un salto a la actualidad. En el
pueblo de Sapallanga, cerca de Huancayo, durante la fiesta de la Virgen de
Cocharcas, una “cuadrilla” o agrupación local, llamada Apu Inca, representaba
en los años 80 una serie de actuaciones escenificadas, donde los soberanos y
guerreros cusqueños eran los personajes principales.
Honores,
privilegios y desventuras: la nobleza indígena colonial. Continuando la línea histórica del ensayo sobre el
Corpus Christi, aquí se enfatiza la vigencia de la aristocracia indígena en el
sistema colonial, tanto en la antigua capital del imperio como en sus
provincias y regiones alejadas. Se discute el tema de sus divisiones y
controversias internas, sobresaliendo entre ellas el caso de Tupac Amaru II.
Vistiendo
al Inca en Otuzco. La materia
de este boceto etnográfico e histórico es la danza de las Coyas en el
centro poblado de Otuzco en la sierra de La Libertad. Sus integrantes
representan unas escenas de la captura y muerte del Inca Atawallpa, tradición
que se traza por lo menos a lo largo varias décadas en el siglo XX. Nos da a
conocer las reglas y dinámicas a las que obedece la organización de la comparsa
y los lazos sociales internos y externos de sus integrantes.
La
muerte del Inca. Este breve
artículo enfoca a mayor profundidad la ejecución del Inca Atawallpa como tema
recurrente y persistente en el arte y el universo ritual peruano. Conecta
representaciones pictóricas del período colonial con referencias históricas a
espectáculos teatralizados, siguiendo la pista hacia el tan connotado mito del
Inkarrí y las creencias vinculadas con el acto de degollamiento en distintas
tradiciones andinas.
San
Bartolomé: los santos en el imaginario andino. Este ensayo investiga otra inesperada secuencia de
símbolos y narrativas, que conectan la doctrina cristiana con el ámbito de
creencias andinas. Se trata de la figura del apóstol San Bartolomé, presentado
por la Iglesia Católica como un evangelizador arquetípico, pero cuyas imágenes
pictóricas y escultóricas lo asociaron en el mundo andino con la figura del ñakaq,
o degollador malévolo y artero.
Maestros
curanderos. Aquí el autor ofrece un
sintético recorrido por las prácticas del curanderismo y la medicina
tradicional de la sierra en la época inca, la costa norte y las regiones
amazónicas en los tiempos recientes. Menciona el rol de plantas alucinógenas en
los rituales curativos, la incorporación de conceptos cristianos católicos y
los rastros de creencias mágicas importadas de Europa en la órbita de los
curanderos peruanos actuales.
La
Virgen María en territorio andino. Las diversas advocaciones de la Virgen María traídas de España recibieron
en los Andes un nuevo giro. La poderosa figura femenina, símbolo de la
fertilidad y maternidad, encontró obvios ecos en la religiosidad local.
Millones explora esas metamorfosis apócrifas de María, desde la colonia hasta
los tiempos modernos, algunas de ellas gustosamente abrazadas por la Iglesia
Católica, otras severamente rechazadas.
Las
imágenes de Cristo. Este último
texto aborda un vasto abanico de problemas entrelazados entre sí: inicia con
unos párrafos sobre el culto a los muertos en las sociedades prehispánicas,
pasando luego al complejo proceso de transición al cristianismo, donde los
santos, la Virgen y Jesucristo hallaron parentescos con dioses y espíritus
autóctonos. Como broche de oro, el autor hace referencia al culto de Cristo en
el pueblo costeño de Monsefú, con rasgos bastante distantes de la doctrina católica
oficial.
Como
es fácil notar, los ensayos compilados en este libro van mucho más allá de la
problemática estrictamente religiosa. El hilo que atraviesa todos estos textos,
muy distintos a primera vista, es la fascinante fluidez con que la cultura
asimila símbolos, conceptos y narrativas de diversos orígenes, para digerirlos,
fusionarlos y ponerlos a su servicio.
El
libro puede ser adquirido en la librería Grandifer en la plaza Limaqpampa
Grande.