La Ruta del Barroco
Andino es un proyecto cultural y turístico, fundado en 2010. Fue administrado en
un inicio por la parroquia de Andahuaylillas y luego pasó a la Asociación
SEMPA, que recientemente cumplió dieciséis años de continua labor. Su recorrido
incluye cuatro bellas iglesias del período virreinal: El templo de la Compañía
de Jesús en la Plaza de Armas del Cusco, el templo de San Pedro Apóstol de
Andahuaylillas, el templo de San Juan Bautista de Huaro y la capilla de la
Virgen Purificada de Canincunca. Es un viaje que une el esplendor del arte y la
arquitectura virreinal de estilo urbano con la tradición de las cautivadoras
iglesias rurales de la provincia de Quispicanchi.
Para muchas familias cusqueñas se
ha vuelto costumbre salir de la ciudad los fines de semana y feriados. El Valle
Sur, con sus múltiples atractivos paisajísticos, arqueológicos, históricos y
gastronómicos, es uno de sus destinos favoritos. Con una buena planificación y,
de preferencia, con movilidad propia, se puede recorrer las tres iglesias
campestres de la Ruta Barroca en un solo día sin mayor dificultad.
La entrada a todos los
templos de la Ruta del Barroco Andino es gratuita para los cusqueños (mostrando
el DNI).
Templo de la Compañía
de Jesús del Cusco
Este templo, una verdadera obra
maestra de arquitectura barroca, luce una decoración única de piedra tallada
que cubre su fachada. Su construcción sobre los terrenos del antiguo palacio
inca de Amarukancha inició en 1571, cuando los primeros padres jesuitas
llegaron a la ciudad durante el gobierno del virrey Francisco de Toledo. El
primer edificio quedó en ruinas después del terremoto de 1650 y, después de esa
fecha, fue levantado el nuevo templo que vemos hoy. En su interior se encuentra
uno de los más imponentes retablos del Cusco, y el más alto de todos. Está
hecho de madera tallada recubierta de pan de oro. El recinto alberga una rica
colección de esculturas y lienzos, que incluye el famoso cuadro del matrimonio
de Martín García de Loyola con Beatriz Ñusta. Para los amantes de los
misterios, la iglesia posee una singular capilla subterránea abierta a visitas.
Templo de San Pedro
Apóstol de Andahuaylillas
Este templo rural tiene una fama
única por su extraordinaria pintura mural. Diferentes segmentos de su
decoración pictórica fueron creados en distintos momentos a lo largo de siglos,
a veces sustituyendo obras más antiguas o superponiéndose sobre ellas. Esas
múltiples etapas fueron reveladas durante la labor de conservación, y hoy las
capas pictóricas de diferentes épocas están a la vista en algunos puntos. El
conjunto mural más célebre fue creado en la primera mitad del siglo XVII por el
artista Luis de Riaño a los lados de la puerta principal. Es conocido como El
cielo y el infierno y muestra las postrimerías del hombre: las recompensas
por las buenas acciones y los duros castigos por los pecados. La pintura
decorativa del techo es objeto de incesante admiración, por su elaborado diseño
y la dificultad de su ejecución. Otro de los tesoros que guarda este templo son
dos órganos del siglo XVII, considerados por algunos historiadores los más antiguos
de Latinoamérica, ricamente decorados, que fueron hace poco restaurados y
puestos en funcionamiento. El pueblo de Andahuaylillas, donde está ubicado la
iglesia de San Pedro Apóstol, es uno de los lugares más atractivos y apacibles
del Valle Sur.
Templo de San Juan
Bautista de Huaro
Esta iglesia colonial es también
famosa por su impactante decoración pictórica. En gran parte, los murales
pertenecen al pincel del maestro mestizo Tadeo Escalante y fueron creados a
comienzos del siglo XIX. Al igual que en Andahuaylillas, se muestran aquí las
escenas moralizadoras de los premios y castigos que esperan al hombre después
de la muerte. La composición más aclamada, que hasta el día de hoy resulta
inquietante y aterradora para muchos, es la representación del infierno, con
cientos de pecadores sumergiéndose en sus abismos. Entre los condenados están
los ricos y poderosos, incluidos algunos altos jerarcas de la Iglesia. Es
interesante comparar estas pinturas con las de Andahuaylillas, creadas casi dos
siglos antes, observando cómo cambiaban los gustos artísticos y las ideas sobre
el mundo del más allá. Un detalle interesante y poco conocido de este templo es
el sofisticado techo de madera ensamblada, de estilo mudéjar, que cubre la
parte encima del altar mayor.
Capilla de la Virgen
Purificada de Canincunca
Esta pequeña capilla de dos
campanarios recibe menos visitas que las otras tres iglesias, pero no por ello es menos
valiosa. Aunque fue declarada monumento integrante del Patrimonio Cultural de
la Nación todavía en 1974, sigue siendo una joya escondida. Está emplazada en
un lugar alto a la orilla de la laguna de Urcos, cerca de los pueblos de Huaro
y Urcos. Los entusiastas de caminatas pueden llegar ahí a pie de cualquiera de
esos dos poblados. Al igual que los templos de Andahuaylillas y Huaro, el
interior de esta capilla está casi íntegramente cubierto con pintura mural de
vivos colores, con aplicaciones de pan de oro. Se trata mayormente de motivos
florales, que recuerdan ricos textiles brocados o bordados.
***
El circuito de los cuatro templos
está gestionado hoy por la Asociación SEMPA, obra de la Compañía de Jesús que,
además de la administración de visitas a las iglesias, desarrolla cada año
una serie de proyectos sociales y actividades culturales con participación
de la población local. Todos esos templos siguen activos como lugares de culto
católico.
El manejo de monumentos de tal
importancia y envergadura no solo es un enorme privilegio, sino también una
gran responsabilidad. En las últimas décadas estas iglesias han sido
objeto de proyectos de conservación y puesta en valor. La iglesia de
Andahuaylillas pasó por un proceso de restauración integral entre los años 2008
y 2013, con el apoyo de World Monuments Fund, el Fondo Contravalor
Perú–Francia y las empresas privadas Repsol y Backus.
A fines de 2025, el templo de San
Pedro Apóstol de Andahuaylillas recibió la máxima distinción como destino
turístico, otorgada por el Ministerio del Comercio Exterior y Turismo
(MINCETUR), llamada “Jerarquía 4”, que se da a los atractivos más renombrados y
significativos. Actualmente, el Perú cuenta con doce lugares que gozan de ese
estatus honorífico, entre ellos el Santuario Histórico de Machupicchu, el
Pueblo de Ollantaytambo, el Parque Arqueológico Nacional de Sacsaywaman y el
Centro Histórico del Cusco.
Además, recientemente los cuatro
templos fueron reconocidos por la organización TUR4all, por ser destinos
turísticos accesibles e inclusivos y desarrollar buenas prácticas en su manejo
e integración en la sociedad.
Estos cuatro
maravillosos lugares son verdaderas joyas artísticas, históricas y espirituales
que todo cusqueño debería conocer y disfrutar. La Ruta del Barroco Andino los
espera.
¡BIENVENIDOS!
• PARA LOS VISITANTES CUSQUEÑOS LA ENTRADA A LOS CUATRO
TEMPLOS ES GRATUITA (MOSTRANDO DNI).
• PARA LOS TURISTAS NACIONALES LA VISITA A LOS 4 TEMPLOS
CUESTA 15 SOLES. LA ENTRADA SOLO A LAS 3 IGLESIAS RURALES CUESTA 10 SOLES.
• PARA LOS TURISTAS EXTRANJEROS LA VISITA A LOS 4 TEMPLOS
CUESTA 25 SOLES. LA ENTRADA SOLO A LAS 3 IGLESIAS RURALES CUESTA 18 SOLES.
No duden en contactar
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Fotos: cortesía de la Ruta del Barroco Andino.