El
20 de mayo, en el auditorio del hotel La Casa de Fray Bartolomé, del Centro
Bartolomé de Las Casas, con la colaboración de la Corporación Khipu y la
Cámara del Libro y la Lectura del Cusco, se presentó el nuevo libro de la
antropóloga polaca, Dra. Anna Przytomska, titulado Los Q’irus de la
Cordillera de Vilcanota: Dinámicas relacionales en un mundo más-que-humano.
El 22 de mayo la misma obra tuvo otra presentación en la librería SBS.
Este
voluminoso libro, de casi 650 páginas, es la nueva entrega de Ediciones El
Lector, casa editorial arequipeña ya conocida a nuestro público, dado que
cubre un gran espectro de temas relacionados con el Cusco y el Sur Andino. La
publicación se hizo posible gracias al apoyo de la Universidad Católica de
Santa María de Arequipa y el Centro de Estudios Andinos de la Universidad de
Varsovia.
Las
comunidades quechuas de Q’eros (o Q’irus), en la provincia de Paucartambo, han sido
materia de múltiples estudios, desde la célebre expedición a su zona de un
grupo de estudiosos de la Universidad de San Antonio Abad, liderados por el
antropólogo Óscar Núñez del Prado, en 1955. Desde aquel primer acercamiento, esa
área geográfica y sus pobladores han ido alimentando innumerables pesquisas
académicas, corrientes espirituales, proyectos artísticos y tendencias
turísticas. Anna Przytomska hace un importante aporte a este proceso, reuniendo
un extenso y sólido corpus de información bibliográfica y de campo, con un
enfoque especial en los vínculos de los Q’eros, ora armoniosos, ora espinosos,
con su entorno natural y no-humano.
En
el libro, de manera consciente y deliberada, se usa la grafía “Q’irus”, que
corresponde a la escritura trivocálica. La autora aclara que reconoce y
considera válidas tanto la grafía trivocálica como la pentavocálica, pero opta en
este caso por la versión trivocálica, siguiendo la recomendación del
diccionario quechua de Julio Calvo Pérez (2022), el compendio léxico más
completo y actualizado, en cuya preparación han participado quechuahablantes
del Cusco y la región.
La
investigación, paciente y prolongada, se basa en una serie de temporadas de
campo, distribuidas a lo largo de una década, entre 2013 y 2023. La antropóloga
pasó largos períodos en tres de las cinco aldeas de los Q’eros: Hatun Q’ero,
Marcachea y Quico, y en sus respectivos anexos. Contactó también a las familias
provenientes de Q’eros residentes en la ciudad del Cusco. El núcleo de la obra
es la tesis doctoral, que la autora defendió en 2023 en la Universidad Adam
Mickiewicz de Poznan, y que luego fue completada con algunos datos adicionales
obtenidos en los años posteriores.
El
texto del trabajo está organizado en once capítulos.
El
primer capítulo esboza el marco geográfico del estudio y señala las bases
económicas, políticas y sociales de las comunidades Q’eros. Muestra cómo la
lengua quechua canaliza las ideas sobre la estructura del mundo. Aborda también
los vaivenes históricos y el complejo problema de los cambios introducidos a
raíz de los impactos externos, que afectaron la zona en el pasado reciente.
El
segundo capítulo habla sobre los principales elementos del universo mítico de
los Q’eros, su concepto del origen del mundo y la génesis de su grupo. La
autora recoge y compara distintas versiones de las narraciones más
representativas, tales como el mito de Inkarrí y Qollarí.
En
el tercer acápite se analiza la noción del ser humano (runa), con sus
respectivas componentes físicas (órganos y sustancias) y características
inmateriales. El individuo se muestra no como un ente cerrado y autosuficiente,
sino como parte de un amplio y permeable sistema de intercambios y relaciones.
El
capítulo cuatro hace un seguimiento al ciclo vital, desde el nacimiento hasta
la muerte. El runa se forma en este proceso gradual como un ser social,
interactúa con su entorno humano y no-humano, busca el bienestar, se enferma,
se cura, hasta que llega al punto final de su existencia -la muerte- que no lo
elimina del todo del ámbito de los vivos, sino que le otorga un estatus nuevo y
lo transporta a la dimensión de los seres no-humanos.
El
siguiente, quinto capítulo, pone en relieve la emblemática figura del paqo,
especialista ritual que oficia de intermediario entre el espacio humano y el
mundo de los seres no-humanos. Explica las categorías jerárquicas y las
diversas especialidades de los paqos Q’ero, su camino de iniciación y
aprendizaje, sus funciones y obligaciones.
El
capítulo seis se enfoca en el repertorio de prácticas curativas, estrechamente
entrelazadas con las ideas sobre el cuerpo humano, los peligros a los que se
expone en su trayecto terrenal y las causas de sus padecimientos y malestares.
En
el séptimo capítulo, bajo la fórmula de “alimentar a los no-humanos”, se
analizan diferentes formas de ofrendas, con sus lógicas y fundamentos subyacentes,
desde los antecedentes históricos de sacrificios humanos y animales, hasta los
formatos conocidos y aceptados en la actualidad.
El
capítulo ocho presenta cantos y danzas como una forma más de ofrenda e
interacción con fuerzas y seres del ámbito no-humano. El contexto festivo se
perfila como un momento propicio para la comunicación especialmente intensa y
fructífera entre ambos mundos. Se toca brevemente el tema del elemento musical
en las festividades tradicionales.
En
el capítulo nueve, la autora formula algunos de los postulados centrales de
todo el estudio. Se aparta de la visión habitualmente positiva y armoniosa de
las relaciones recíprocas entre los circuitos humano y no-humano. Cuenta cómo el
intercambio equilibrado y pacífico, mutuamente beneficioso, puede ceder lugar a
una actitud hostil y depredadora, en el caso de que las obligaciones tácitas no
son respetadas. Aquí se rompe el acostumbrado esquema idílico de la cultura
tradicional como un modelo de concierto perfecto entre el hombre y su entorno.
Los mismos seres que proveen salud, bienestar y alimentos, pueden tornarse
voraces y peligrosos, si no se los trata con la debida generosidad y reverencia.
Los
capítulos diez y once nos presentan unas categorías concretas de seres
maléficos que habitan al lado de los Q’eros y contra cuyas fechorías es
necesario tomar precauciones. En la categoría de los muertos malignos se
inscriben los kukuchis y los saqras, espíritus de difuntos que
por diversas razones no llegaron a culminar su tránsito y se quedaron atrapados
en el espacio de los vivos. En cambio, los pishtacos (extractores de
grasa humana) y los chullpas (seres prehumanos) son unos personajes
externos, ajenos a la comunidad, que concentran la idea de la alteridad malévola.
Cabe
recalcar que el libro desmantela los estereotipos del purismo cultural,
aclarando que las comunidades Q’eros no viven en un supuesto aislamiento sino
están plenamente integradas en el contexto actual, aunque cuidan su autonomía.
Una de las primeras experiencias de Anna Przytomska en el campo fue su
encuentro con un hombre Q’ero que, para su gran sorpresa, le contó que había
viajado a Polonia en el marco de una actividad dedicada al turismo chamánico.
Dado que estamos ad portas de la fiesta del Señor de Qoyllur Rit’i, concluiremos esta breve reseña con una referencia al capítulo del libro dedicado a esta fecha clave del calendario religioso cusqueño. Las comunidades Q’eros son, desde hace muchos años, fieles adeptos de este culto y realizan peregrinaciones en las fechas estipuladas con dedicación y disciplina.
Sus
comparsas tradicionales son las de Wayri Ch’unchus (que representan a
guerreros selváticos) y de Ukukus. La autora tuvo la oportunidad de
acompañarlos al santuario de Qoyllur Rit’i en las fechas de la celebración
principal del año 2016. Describe los preparativos al viaje, el simbolismo que
se les otorga a las danzas, las rutas y los hitos de la peregrinación, los
ritos y las ceremonias que tienen lugar en el santuario y en el camino de Inti
Alabado.
El
capítulo nos hace notar una vez más que no se trata de un formato rígido, sino
que unas costumbres flexibles y versátiles, que se transforman con el tiempo,
adaptándose a las circunstancias cambiantes. Así, en 1996,
en Hatun Q’eros fue introducida la nueva danza, Qhapaq Qolla, traída de
otro lugar, a iniciativa de uno de los miembros de la comunidad. Al tradicional
repertorio de instrumentos musicales -flautas, bombos y tambores- se agregó el
acordeón, gracias a un obsequio de este instrumento a la comunidad.
Indudablemente,
la actualidad y la herencia de los Q’eros es un tema inagotable, que seguirá
atrayendo miradas, convocando investigaciones y despertando debates. Es
importante dar espacio a distintos ángulos y puntos de vista, sin olvidar de
que los propios Q’eros tienen mucho que decir y que sus voces deben ser
escuchadas.
Esta
nueva publicación es un significativo aporte al tema, sumamente recomendable
para todos los estudiosos y estudiantes de la cultura andina viva. Se puede
adquirirla en la librería Genesis (esquina de Santa Catalina Ancha y Santa Catalina
Angosta).
Agradecemos
a la autora, Dra. Anna Przytomska, por la donación del libro.