Esta
es la segunda conversación de Guillermo Román Flores, director de Cusco
Social, con el historiador Gonzalo Lamana, sobre la figura del distinguido
político, estudioso y cronista del virreinato temprano, Juan Polo de Ondegardo.
El diálogo se centra en el nuevo libro de Gonzalo Lamana, una segunda edición
del volumen Pensamiento colonial crítico: textos y actos de Polo Ondegardo,
coeditado por el Centro Bartolomé de Las Casas y el Instituto Francés de
Estudios Andinos.
El
libro se presentará el martes, 14 de julio, a las 6:30 p.m., en el hotel La
Casa de Fray Bartolomé del CBC; y el miércoles, 15 de julio, a las 4:00 p.m. en
la Facultad de Ciencias Sociales de la UNSAAC. Luego, el 25 de julio la
presentación tendrá lugar en la Feria del Libro de Lima.
GRF:
Sabemos que el libro contiene un importante documento de Polo de Ondegardo, recientemente
encontrado en Estados Unidos, una carta dirigida al obispo Jerónimo de Loaysa sobre
creencias y prácticas mortuorias de los pueblos indígenas. ¿Cuáles han sido las
circunstancias de este hallazgo?
GL: En los años del COVID viajé para dar una charla en
la Universidad de Illinois Urbana-Champaign y me enteré de que su biblioteca
había adquirido poco tiempo antes un manuscrito de Polo de Ondegardo. Me
permitieron verlo y copiarlo, y me di cuenta inmediatamente de que se trataba
de un manuscrito inédito y completamente desconocido. La universidad lo había comprado
en Estados Unidos a través de un anticuario. Provenía de una colección particular
que antes había pertenecido a un reconocido arquitecto de Texas, coleccionista
de antigüedades, a cuyas manos, al parecer, había llegado todavía en los años
1950. Después de su muerte, los herederos decidieron vender la colección. Por
suerte, la universidad se dio cuenta del inmenso valor del manuscrito y lo adquirió,
aunque el precio fue bastante alto.
Antes
de formar parte de este libro, el documento fue publicado en 2023 en la Revista
Histórica de la PUCP Nº47 (1) y está disponible para libre acceso AQUÍ.
GRF:
¿Qué información contiene ese documento?
GL: El manuscrito entero está dedicado a las ideas y
prácticas indígenas alrededor de la muerte, en todo el Virreinato del Perú,
desde Colombia hasta Chile, aunque se centra en el área andina. No tenemos otro
documento que hable de este tema en fechas tan tempranas y con tanto detalle. No
solamente describe muchas costumbres autóctonas, sino que, además, trata de
darles explicaciones. Ahí se ve claramente que en los Andes los muertos no
están realmente muertos: les ofrecen comidas y bebidas, les llevan ropa, les
hacen fiestas, les cantan canciones.
Se
podría decir que Polo viajaba haciendo etnografía, anotando lo que veía. El
escrito tenía un destinatario concreto: el arzobispo de Lima Jerónimo de Loaysa,
quien le había pedido esa información. Tiene una sección dedicada al tratamiento
de los cuerpos, otra a los enterramientos; y el problema clave que trata de
resolver es: ¿Cómo se puede hacerles entender a los indígenas que los muertos
están realmente muertos? Esa pregunta lo llevó al autor a una disquisición
teológica acerca del alma y el cuerpo, en la que trató de deducir si esos
conceptos existían entre los indígenas.
Uno
de los grandes aportes de este texto es su riqueza: la cantidad de escenarios y
situaciones que retrata. Pero, al mismo tiempo, es evidente su incapacidad de
interpretar lo que ve porque no encaja en su marco conceptual. Según él, el
cuerpo debe de estar muerto y el alma se separa de él y se va a otra parte.
Para
entenderlo mejor, es útil recordar el primer escrito de Polo, compuesto unos
ocho años antes, que, lamentablemente, sigue perdido hasta hoy: un tratado
sobre las creencias religiosas indígenas. La Iglesia peruana, sabiendo el valor
de ese texto, tomó de él unos fragmentos y los usó en las instrucciones para sacerdotes
que manejaban las “doctrinas de indios”, y son esos fragmentos los que tenemos
a la mano. El título de este extracto habla por sí mismo: Los errores y
supersticiones de los indios.
GRF:
¿Polo de Ondegardo realmente recorrió en persona todos los lugares que menciona
o también recogía datos de segunda mano?
GL: Evidentemente, hizo ambas cosas a la vez. Para su
época, Polo era un autor bastante honesto. En aquellos tiempos, todos copiaban
a todos sin dar crédito y el concepto del plagio no existía. Pero Polo marca la
diferencia entre lo que él mismo vio y lo que le han contado. Cuando relata sus
experiencias directas, lo deja señalado, y a veces incluso reproduce sus
diálogos con los líderes indígenas con quienes llegó a conversar. También
relata lo que le han transmitido los españoles que vivían en otras regiones. Por
ejemplo, brinda información valiosísima sobre los chiriguanos, sin haber estado
en su territorio, por referencias del conquistador Nuflo de Chávez, quien
intentó fundar un pueblo en las tierras chiriguanas, pero aquellos arrasaron
con su incipiente fundación, expulsando a los españoles de sus dominios.
GRF:
Otro documento que contiene el libro trata sobre un tema distinto, se titula Informe
del licenciado Juan Polo Ondegardo al licenciado Briviesca de Muñatones sobre
la perpetuidad de las encomiendas. ¿En qué consiste la trascendencia de
este texto?
Polo
era un personaje que abarcaba muchas esferas y, además, gozaba de una gran
confianza de la administración colonial. Terminó siendo el portavoz del poderoso
sector encomendero. En aquella época, los encomenderos habían entrado en
colisión con el segmento contestatario de la Iglesia Católica, liderado por
Bartolomé de Las Casas. Para el año 1560 la Corona española se había cansado de
esos conflictos y decidió hacer de las encomiendas una especie de subasta al
mejor postor.
Para
negociar el proceso, el rey envió al Perú a sus comisarios. También fueron
nombrados unos representantes para los tratos con “caciques” indígenas. Pero en
el trayecto, surgió una especie de complot para silenciar las voces de los
líderes nativos. La información recogida entre ellos nunca fue transmitida a la
corte española. Polo estaba involucrado es ese proceso de silenciamiento.
En
ese contexto, Polo envió el informe en cuestión al licenciado Briviesca, quien
encabezaba el grupo de los comisarios del rey. Su informe estaba escrito desde
la perspectiva de un encomendero y representante de encomenderos. El documento
explicaba el sistema administrativo y tributario del Imperio Inca, tratando de
recalcar sus rasgos distintivos en comparación con el sistema español. Este
texto sigue siendo una piedra angular de nuestros conocimientos sobre el tema.
Pero
en la práctica, la finalidad de Polo era usar esa información como argumento a
favor de la perpetuidad de encomiendas. En breves palabras, sostenía que los
incas habían ejercido un control tan cabal sobre las sociedades locales que estas
no podían valerse por sí mismas, sino que siempre necesitaban una especie de
tutores, dado estaban acostumbradas a recibir órdenes y carecían de iniciativa
propia.
GRF:
Resumiendo, ¿en qué radica la trascendencia de la figura de Polo de Ondegardo y
su legado?
GL: Para poner el tema en contexto, debo decir que,
cuando decidí estudiar su obra, no existía un compendio sistemático de sus
escritos. Existían unas publicaciones dispersas de distintas épocas, y en muchas
de ellas la calidad de transcripción era deficiente, tenía muchos errores.
Por
otro lado, yo ya sabía que Polo era una persona de influencia enorme en su
época y que había dejado un impacto grande en los estudios andinos. Nuestros
conocimientos sobre el funcionamiento del Estado inca derivan, en gran medida, de
sus escritos. Fue así como en 2012 saqué la primera edición de este libro.
No
tenemos ningún manuscrito original de su puño y letra. Los funcionarios
coloniales valoraban tanto sus manuscritos que se los guardaban, y por eso no
llegaron a los archivos de la corte. Lo único que tenemos son copias hechas por
terceros, muchas de ellas con erratas.
Algunos
de mis colegas resaltan el lado humanista de Polo. Es cierto que él sostenía
que no se podía cambiar la forma de pensar de los indígenas y que sus modos de
vida funcionaban bien para ellos, en su propio contexto. Polo recomendaba
insistentemente preservar ese orden y no destruirlo.
Sin
embargo, lo que muchos no notan es que Polo dice todo eso desde su propia
agenda política e intereses personales. Para dar un ejemplo, habla de la
práctica inca del traslado de poblaciones, los famosos mitimaes. Conocía
ese mecanismo y lo explicaba a las autoridades coloniales, resaltando que esos
grupos reubicados seguían conservando vínculos políticos con sus comunidades y
autoridades de origen. Pero, por otro lado, Polo se vio involucrado en un
juicio, en el que su beneficio personal lo llevaba a hacer lo diametralmente
contrario a lo que afirmaba en sus informes, es decir, desconocer esos lazos de
los migrantes con la sociedad de la que provenían.
Con
todo ello, defendía con toda convicción la idea de que los indígenas eran unos
seres inferiores al lado de los españoles. En cierto sentido, fue precursor de
algunas de las facetas del indigenismo que se rehusaban a aplicar a las
poblaciones nativas las mismas normas que a la sociedad civil moderna, porque,
dizque, no eran capaces de entender esas normas. Por eso, aconsejaba Polo, había
que encapsularlos en su propio orden y no tocarlos. Por la misma razón, según
él, los españoles no debían vivir en sus encomiendas, tampoco debían entrar ahí
los mestizos o los esclavos negros. Los indígenas, en su visión, eran puros,
honestos, simples, y no había que contaminarlos y corromperlos.
GRF:
¿Cuáles son las expectativas respecto a esta nueva edición del libro Pensamiento
colonial crítico?
GL: Quisiera que Polo, este gran pensador y personaje
representativo de su época, sea conocido no solo a un círculo cerrado de especialistas
del ámbito académico, sino a un público más amplio, que tiene interés por la
historia. Creo que vale la pena darlo a conocer.
GRF:
En el Cusco la historia está viva, repercute en el modo de pensar de la gente,
en su posición política, en las contradicciones que a veces no sabemos cómo explicar.
GL: Lo que suele suceder a nivel nacional, también
pasa a nivel individual: si no conoces tu historia, la repites, y lo terrible
es que no sabes que la estás repitiendo. El conocimiento del pasado nos permite
salir de los ciclos viciosos de esa repetición.
Entrevista
y grabación: Guillermo Román-Flores; edición y transcripción: Vera Tyuleneva,
para Cusco Social.
La
imagen de portada de la entrevista fue elaborada con la ayuda de la IA Gemini.
Se
puede ver la primera parte de la entrevista AQUÍ.